No hay nada mas relajante que sentarse frente al mar. La brisa que mueve mi cabello, refresca mi alma. El vaiven del mar me hipnotiza creando una realidad alterna. Una realidad que me lleva a una fantasía en que me vuelvo sirena. El mar me llama, sereno y traidor, a ser parte de el. El mar no juzga, no critica, no muestra preferencia. El mar no espera nada de tí. El mar simplemente es.
¡Que obsesión tengo con el mar! No se porque pero cuando estoy cerca del mar me siento en mi hogar. Los colores del oceano infinito y azul alimentan mi vista y el olor particular que tiene la brisa del mar le da paz a mi corazón. Muy cierto tiene la canción que dice "En el mar la vida es más sabrosa..."
